La petrolera aplicará un aumento del 1% en los combustibles y mantendrá por 45 días más el esquema que desacopla los precios locales de la volatilidad del crudo, en un contexto de tensión global y consumo en baja.
La petrolera estatal YPF confirmó una suba del 1% en el precio de sus combustibles desde este jueves y decidió extender el mecanismo con el que busca amortiguar las variaciones del petróleo internacional durante un nuevo período de 45 días.
El anuncio fue realizado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, quien explicó que se mantendrá una “cuenta compensadora” destinada a absorber las oscilaciones del barril de crudo y trasladar sus efectos de forma gradual a los surtidores. El objetivo es evitar saltos bruscos en los precios internos mientras persiste la volatilidad externa.
El esquema permite desacoplar temporalmente el precio local del Brent, aunque la empresa aclara que luego buscará recomponer los márgenes diferidos una vez que se estabilice el contexto internacional.
La estrategia convive con un sistema de “micropricing”, que ajusta valores según zonas geográficas, horarios y niveles de demanda.
La decisión llega en un escenario donde el petróleo Brent se mantiene por encima de los US$100 por barril y donde, según la propia compañía, existe un atraso respecto de la paridad de importación. En presentaciones recientes, YPF reconoció que el desfasaje llegó a superar el 15% en los precios locales.
En el mercado argentino, los combustibles ya muestran niveles elevados. En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper supera los $2000, mientras que llenar un tanque de 50 litros ronda los $100.000.




















