¿Un verano pasado por agua?


Salta entra en una etapa clave del año con el Súper Niño fortaleciéndose en el Pacífico y con un antecedente climático que obliga a mirar de cerca los próximos meses. Los registros analizados por el Servicio Meteorológico Nacional muestran que, cuando este fenómeno alcanza intensidades fuertes o muy fuertes, el Noroeste argentino suele presentar una señal de lluvias por encima de lo habitual entre noviembre y febrero.

No significa que vaya a llover todos los días ni que Salta Capital tenga asegurado un verano de inundaciones. Pero el escenario actual reúne dos elementos que llaman la atención: El Niño ya alcanzó una intensidad fuerte y continúa fortaleciéndose, justo antes de ingresar al período en el que históricamente aumenta la señal de excesos de lluvia en esta región.

El último informe del SMN, fechado el 2 de octubre, establece una probabilidad del 100% de continuidad de El Niño durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026, con una tendencia a seguir intensificándose.

A nivel internacional, la actualización de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) del 8 de octubre también advierte que El Niño continúa ganando fuerza y ubica en más del 83% la probabilidad de que se mantenga entre fuerte y muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027.

Diciembre y enero, los meses que más llaman la atención

Para entender qué podría implicar esto en Salta, el dato más relevante aparece en un informe especial elaborado por el propio SMN sobre el comportamiento de las lluvias durante los eventos de El Niño registrados entre 1981 y 2025.

En el caso del NOA, el organismo encontró que, tomando todos los episodios de El Niño, la señal de excesos de precipitaciones se concentra principalmente en diciembre y enero.

Pero cuando se analizan solamente los episodios fuertes o muy fuertes, el período se amplía: históricamente, la señal de lluvias superiores a lo habitual se extiende desde noviembre hasta febrero.

Y hay otro dato particular para este año. El mismo estudio señala que, aunque el invierno suele formar parte de la estación seca del Noroeste, durante 2026 la región atravesó condiciones inusualmente húmedas que persistieron durante septiembre.

¿Qué puede pasar en Salta Capital?

Ahí aparece el límite que es importante no cruzar. Los informes actuales no permiten asegurar cuánta lluvia caerá específicamente en Salta Capital, tampoco saber desde ahora qué días habrá tormentas fuertes ni anticipar qué barrios o localidades podrían resultar afectados.

El análisis del SMN muestra una tendencia climática regional basada en antecedentes históricos, no un pronóstico diario para toda la temporada.

Por eso, sería incorrecto afirmar que Salta tendrá necesariamente lluvias récord, inundaciones o cuatro meses continuos de mal tiempo.

Lo que sí está respaldado por los datos es que Salta llegará al verano dentro de un NOA que, durante los episodios fuertes y muy fuertes de El Niño, mostró una mayor señal histórica de excesos de lluvia entre noviembre y febrero.

Con un Niño que continúa fortaleciéndose y que podría conservar una intensidad elevada durante buena parte del verano, diciembre y enero aparecen como los meses para seguir especialmente de cerca en Salta, sin perder de vista noviembre y febrero.

La respuesta definitiva sobre qué tan lluvioso será el verano salteño llegará con las actualizaciones de los pronósticos de corto plazo. Pero, por los antecedentes que acaba de publicar el SMN, el escenario ya tiene a Salta mirando al cielo.

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