Desde el Gobierno de Trump alegan que el proyecto de defensa de la Soberanía Nacional podría afectar el interés del empresariado estadounidense en el país, y que las sanciones devendrían en barreras para las inversiones.
Desde Estados Unidos ven con preocupación la legislación que impulsa el Gobierno argentino sobre las empresas que operan en las Islas Malvinas, ya que muchas de ellas cuentan acciones de empresas norteamericanas.
Las sanciones contempladas en el proyecto de ley, aún en nivel de comisión de dictámenes en Diputados, abarcan ante a las empresas de capital británica como a cualquier otra que forme parte del negocio dela exploración y explotación petrolera en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas.
Por ello, desde los principales círculos económicos de Estados Unidos, y desde sus representantes políticos en Washington, observan con preocupación las ramificaciones de las sanciones, ya que podrían alcanzar a fondos de inversión como BlackRock, uno de los más poderosos del mundo, en caso que tenga inversiones en una empresa petrolera que opera en la zona en disputa entre Argentina y Reino Unido.
Ante la legislación impulsada por el Gobierno de Milei, que lo enfrenta a contradicciones entre este y los sectores que representa, como en este caso el capital financiero, este realiza lobby ante los políticos y el gobierno estadounidense para que, a la vez, ejerza presión sobre el Gobierno argentino en aras de que exista protección para empresas estadounidenses.
La cuestión, según Clarín, formaría parte de la agenda que tendrá lugar en la reunión entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el Gobierno nacional, durante la visita que el funcionario estadounidense hará a la Argentina en las próximas semanas.




















