Así lo manifestó el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien dijo que las condiciones macroeconómicas brindan estabilidad para los planes de financiación entre bancos y clientes.
El Gobierno expresó por medio de su vocero, Adrián Ravier, que no apoyará los proyectos de la oposición que buscan aliviar la situación de los endeudados.
De esta manera, el Ejecutivo ratifica la voluntad del presidente consistente en dejar que los bancos solucionen los problemas de mora con sus clientes vía refinanciaciones de deuda.
Respecto a cualquier salvataje estatal, Ravier dijo que: “Sería usar dinero de los contribuyentes para salvar a los bancos”. Asimismo, se declaró sorprendido que “desde la izquierda quieran ayudar a las entidades financieras”.
Más allá de esta posición, el vocero reconoció que el porcentaje de deudas de personas físicas en mora existe, pero que “el problema en gran parte es de las entidades financieras, las entidades financieras no bancarias y de los bancos, que otorgaron créditos, en algunos casos con tasas de interés elevadas. Quizás, para cubrirse de los riesgos que estaban asumiendo, y esto dejó comprometidas a estas entidades financieras”.
El vocero presidencial expresó que “salvar esta situación desde el Gobierno, con dinero que pagan los contribuyentes, implicaría tomar recursos de una parte de la población para salvar a los bancos”, y que en vez de ello, “Milei dice que los privados pueden negociar. Y mucho mejor si negociaran con este plan de estabilización que permite que bajen las tasas de inflación y de interés”, en alusión que el instrumento que ofrece el Gobierno para ayudar en la situación de los deudores morosos es asegurar las condiciones macroeconómicas presentes.




















