Reforma electoral: Milei quiere eliminar las PASO, pero todavía no tiene los votos y deberá negociar con sus aliados


El Senado retomará esta semana el debate del proyecto que también incluye Ficha Limpia y cambios en el financiamiento partidario. La Casa Rosada admite que necesita sumar apoyos del PRO, la UCR y los gobernadores.

El Gobierno de Javier Milei decidió acelerar el debate de la reforma electoral pese a reconocer que todavía no cuenta con los votos necesarios para aprobarla en el Senado.

La iniciativa, que incluye la eliminación de las PASO, Ficha Limpia y modificaciones al financiamiento de los partidos políticos, comenzará a discutirse nuevamente en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta.

En la Casa Rosada reconocen que el escenario parlamentario todavía está abierto y que la principal tarea durante las próximas semanas será conseguir los apoyos necesarios para avanzar. La estrategia oficial también está vinculada con el armado electoral que La Libertad Avanza pretende construir para las elecciones de 2027.

“Todavía no están los votos, pero soy optimista”, admitieron desde la mesa política del Gobierno en diálogo con Infobae.

El oficialismo considera que el tratamiento en comisión permitirá conocer con mayor precisión la posición de cada bloque y abrir una nueva etapa de negociaciones con gobernadores y fuerzas aliadas.

El Gobierno quiere sacar las PASO del calendario de 2027

La eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) es el punto que concentra buena parte de la discusión.

Para el Gobierno, quitar las primarias permitiría reducir los costos electorales y evitar que la campaña presidencial se extienda durante buena parte del año próximo.

Además, en la Casa Rosada creen que un calendario concentrado en las elecciones generales puede favorecer las posibilidades de reelección de Milei.

La alternativa de máxima sería eliminar definitivamente las PASO. Sin embargo, ante la falta de consenso, dentro del oficialismo también comenzó a ganar fuerza la posibilidad de suspenderlas para 2027 y volver a discutir su eliminación definitiva con una composición del Congreso más favorable.

El Gobierno considera que las primarias también tienen un efecto sobre la economía: al postergar la definición de las candidaturas y alianzas, podrían reducirse durante algunas semanas las expectativas y la incertidumbre vinculadas con el proceso electoral.

Los aliados aprovechan la discusión para negociar

El problema para el oficialismo es que los bloques aliados no están dispuestos a acompañar automáticamente la iniciativa.

En particular, el PRO y algunos gobernadores del Norte Grande mantienen reparos sobre la eliminación de las PASO y dejaron abierta la posibilidad de discutir alternativas.

En la Casa Rosada interpretan que los aliados están utilizando el proyecto como una herramienta para mejorar su posición en las negociaciones electorales de cara a 2027.

El razonamiento oficial es que los partidos tienen menos incentivos para cerrar acuerdos electorales durante un año que todavía no es electoral y, por eso, aprovechan la necesidad del Gobierno de aprobar la reforma para exigir condiciones.

El diputado Cristian Ritondo, uno de los principales interlocutores del PRO con La Libertad Avanza, dejó abierta la posibilidad de analizar modificaciones, aunque evitó anticipar cuál será la posición definitiva del bloque.

La advertencia de Karina Milei a los gobernadores

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó un papel central en la estrategia para conseguir apoyos.

Según fuentes del oficialismo, transmitió a los dirigentes libertarios un criterio concreto para las futuras negociaciones: los gobernadores que no acompañen la reforma electoral tendrán menos posibilidades de ser considerados en los acuerdos que La Libertad Avanza pretende construir para 2027.

“Gobernador que no apoye, gobernador que no va a ser tenido en cuenta para futuros acuerdos”, sostuvo un funcionario cercano a la secretaria general.

La advertencia muestra hasta qué punto el Gobierno decidió vincular la discusión legislativa con el armado político para las próximas elecciones.

El encargado de mantener parte de ese diálogo con las provincias es el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mientras que Eduardo “Lule” Menem participa de las negociaciones políticas con los distintos sectores.

Patricia Bullrich vuelve a poner la reforma en marcha

La legisladora habilitará el tratamiento en comisión mientras intenta conocer hasta dónde puede llegar el respaldo de los distintos bloques.

Dentro del oficialismo reconocen que la bancada libertaria por sí sola no alcanza para aprobar la reforma y que cualquier avance dependerá de acuerdos construidos directamente desde la Casa Rosada.

“Todo depende 100% de los acuerdos que haga o deje de hacer la Rosada”, reconoció un senador libertario.

La expectativa está puesta en que el debate en comisión permita introducir cambios y negociar algunos puntos del proyecto para conseguir adhesiones

La urgencia del Gobierno también está vinculada con los tiempos electorales.

La Cámara Nacional Electoral (CNE) advirtió recientemente que las modificaciones importantes en las reglas electorales deberían realizarse con suficiente anticipación respecto de los comicios.

El planteo busca evitar que cambios sustanciales en el sistema electoral sean aprobados demasiado cerca de una elección.

Por eso, el oficialismo considera que tiene un margen limitado para discutir la reforma si pretende que las nuevas reglas puedan aplicarse en 2027.

El calendario también presiona a los gobernadores, ya que algunas provincias podrían comenzar a definir sus fechas electorales durante los próximos meses.


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