La CGT acusó al Gobierno de destruir el empleo y volvió a amenazar con otro paro general


La central obrera volvió a cuestionar los cambios impulsados por el Gobierno y aseguró que no generaron empleo. Además, advirtió que analiza nuevas medidas de fuerza mientras lleva sus reclamos a la Organización Internacional del Trabajo.

La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a cargar contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que podría profundizar su plan de lucha en los próximos meses. Desde la conducción de la central obrera sostienen que los cambios en la legislación laboral no produjeron los resultados prometidos y, por el contrario, afectaron derechos históricos de los trabajadores.

La postura fue expresada por Cristian Jerónimo, uno de los cosecretarios generales de la CGT, quien cuestionó duramente la normativa reglamentada recientemente por el Ejecutivo y aseguró que el movimiento sindical no descarta avanzar con nuevas medidas de fuerza, incluido un eventual paro general.

“Desde que este gobierno planteó la reforma laboral lo único que vimos fue desinversión, salida de empresas y pérdida de puestos de trabajo”, afirmó el dirigente sindical durante una entrevista radial. En la misma línea, agregó: “Esta reforma no generó ni un puesto de trabajo”.

Las declaraciones se produjeron luego de que el Gobierno avanzara con la reglamentación de aspectos centrales de la legislación laboral mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial. Según la administración de Javier Milei, los cambios buscan simplificar procedimientos, reducir cargas burocráticas y modernizar las relaciones laborales a través de herramientas digitales.

Sin embargo, desde la CGT consideran que detrás de esas modificaciones existe una intención de debilitar el poder de negociación de los trabajadores y reducir el financiamiento de las organizaciones gremiales.

“No nos equivocábamos cuando decíamos que esta ley tiene una carga maliciosa que quita derechos colectivos e individuales y un sesgo de desfinanciar a las organizaciones sindicales para quitarle derechos a los trabajadores”, sostuvo Jerónimo.

El dirigente remarcó además que el sindicalismo continuará defendiendo las conquistas laborales obtenidas durante décadas. “Vamos a defender los derechos adquiridos más allá de que vengan con una ley retrógrada”, señaló.

Uno de los aspectos más cuestionados por la central obrera es el referido a las modificaciones vinculadas al derecho de huelga. Para la CGT, algunos puntos de la reforma podrían entrar en conflicto con estándares internacionales de protección de los derechos laborales.

En ese sentido, el dirigente afirmó: “No cumplen con el derecho internacional, la Corte de La Haya le dio la razón a los trabajadores sobre que el derecho a huelga es un derecho adquirido en las bases de todos los trabajadores”.

La discusión sobre cómo enfrentar las políticas laborales del Gobierno también genera debates internos dentro de la propia CGT. Mientras algunos sectores apuestan por continuar las presentaciones judiciales y los reclamos institucionales, otros impulsan una estrategia más confrontativa que incluya movilizaciones y nuevas protestas nacionales.

Consultado sobre esa posibilidad, el dirigente evitó descartar una nueva medida de fuerza y dejó abierta la puerta a una futura convocatoria. “No se descarta un paro general”, afirmó.

Paralelamente, la central obrera busca internacionalizar sus reclamos. Una delegación de la central gremial participa actualmente de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, donde expone sus cuestionamientos a la reforma laboral y denuncia lo que considera un avance sobre derechos sindicales y laborales garantizados por convenios internacionales.

Más allá de la disputa gremial, Jerónimo consideró que el desafío también debe trasladarse al plano político. “Más allá de lo que nosotros podamos hacer, hay que construir una alternativa política de cara a 2027”, sostuvo.

La advertencia de la CGT se produce en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y los sindicatos, luego de varios cruces por las reformas económicas, el ajuste del gasto público y las modificaciones en materia laboral. Aunque por el momento no existe una convocatoria formal, las declaraciones de uno de los principales referentes de la organización vuelven a instalar la posibilidad de un nuevo paro general en los próximos meses


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