Durante la audiencia, también declararon psicólogos y trabajadoras sociales que analizaron al imputado y el entorno familiar. El juicio continuará este jueves.
En una nueva jornada del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedara, la declaración de su hermana aportó detalles contundentes sobre el contexto de violencia que atravesaba la víctima. “En un intento de revisar su celular, lo rompió y la ahorcó; le arrojó agua en la cabeza y salsa de soja en la cara”, relató ante el tribunal.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en el debate contra José Eduardo Figueroa, imputado por homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género.
Durante la audiencia de este miércoles, la hermana de la víctima —con quien mantenía un vínculo cercano— describió una relación marcada por conflictos que se habían intensificado en el último tiempo. Según indicó, Kvedara había decidido separarse, aunque la situación no se había concretado, lo que incrementaba su temor frente a la conducta de su pareja.
La testigo también hizo referencia a distintos episodios de maltrato que le habían sido confiados por su hermana, incluyendo situaciones de humillación y agresión física. Además, señaló que en los días previos al hecho la víctima se encontraba especialmente atemorizada, e incluso había sido seguida por su esposo en su vehículo.
En la misma jornada declararon dos psicólogos del Poder Judicial, quienes elaboraron un informe sobre el imputado. Según expusieron, se trata de una persona que se encuentra en pleno uso de sus facultades, con capacidad reflexiva, pero que tiende a negar o evadir situaciones problemáticas. También advirtieron que, frente a determinados estímulos emocionales, puede presentar conductas impulsivas y agresivas.
Por su parte, dos licenciadas en Trabajo Social —una del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y otra propuesta por la defensa— brindaron detalles del informe socioambiental realizado sobre la pareja. Para ello, entrevistaron a 16 personas del entorno familiar y social.
Entre las conclusiones, indicaron que el imputado era el principal sostén económico del hogar, aunque las decisiones se tomaban de manera conjunta. Asimismo, confirmaron que el entorno cercano conocía la intención de la víctima de separarse, e incluso que se evaluaba la venta de la vivienda para adquirir dos propiedades.
Al finalizar la jornada, el tribunal integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans dispuso un cuarto intermedio hasta este jueves 16 de abril, cuando continuará la ronda de testimoniales.
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