Un sector opositor intenta forzar el tratamiento del proyecto por separado, mientras el oficialismo negocia cambios más amplios que incluyen la eliminación de las PASO. El debate promete escalar en el Congreso.
El proyecto de Ficha Limpia volvió a encender la interna parlamentaria y abrió una nueva pulseada en el Congreso. Esta vez, la oposición intenta avanzar con su tratamiento por fuera del paquete de reforma electoral que impulsa el oficialismo, en una jugada que suma tensión en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.
El planteo surgió desde el espacio Provincias Unidas, donde la diputada Gisela Scaglia anticipó que pedirá un emplazamiento para llevar el proyecto al recinto. “En la próxima sesión voy a pedir el emplazamiento para que se trate en Diputados. Las palabras sin votos no son políticas. Son relato”, expresó públicamente.
La estrategia apunta a separar Ficha Limpia del resto de los cambios electorales que promueve el Gobierno, que incluyen la eliminación de las PASO, modificaciones en el financiamiento partidario y ajustes en la Boleta Única de Papel. Sin embargo, el escenario no es sencillo: para avanzar, la oposición deberá construir mayorías con bloques que ya mostraron resistencias.
En particular, el bloque de Unión por la Patria, conducido por Germán Martínez, ya había rechazado iniciativas similares en 2025 por considerarlas inconstitucionales, lo que anticipa un debate áspero.
Qué propone Ficha Limpia
El proyecto busca impedir que puedan ser candidatos aquellas personas con condenas por delitos de corrupción, fraude contra la administración pública, narcotráfico, terrorismo, trata de personas o delitos contra la integridad sexual, entre otros. También incluye a quienes figuren en el registro de deudores alimentarios morosos.
Desde el oficialismo, el respaldo es explícito. La diputada Mercedes Llano afirmó que la iniciativa “es un paso fundamental para combatir la corrupción y la impunidad” y defendió su implementación como parte de un cambio cultural en la política.
El proyecto de Scaglia no es el único: también hay propuestas similares impulsadas por legisladores como Karina Banfi y los representantes de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, lo que suma volumen político al debate.
Reforma electoral y diferencias internas
El tratamiento de Ficha Limpia se da en paralelo a la discusión más amplia sobre la reforma electoral, que se analiza en el Senado de la Nación Argentina. Allí, la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto, será clave para ordenar el debate.
El oficialismo busca avanzar con un paquete integral, pero enfrenta resistencias incluso entre aliados. Desde el MID, en otros, Oscar Zago cuestionó la iniciativa al señalar que “la reforma electoral del Gobierno es una ensalada imposible de debatir”.
En tanto, la Unión Cívica Radical propuso mantener las PASO, aunque con carácter optativo, a través de un proyecto impulsado por Eduardo Vischi. El PRO, por su parte, mantiene una postura más cautelosa, atento a las negociaciones en curso.
También se sumaron señales de rechazo desde algunas provincias. Los gobernadores Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo adelantaron que sus legisladores no acompañarán la iniciativa oficial.
El debate está lejos de resolverse en el corto plazo. En el Congreso reconocen que no será un trámite rápido: al tratarse de cambios en materia electoral, se requieren mayorías absolutas, lo que obliga a una negociación fina entre oficialismo y oposición.
Mientras tanto, el Gobierno intenta sostener su estrategia integral, aunque en paralelo habilita conversaciones para avanzar, al menos, con algunos puntos como la eliminación de las elecciones intermedias.




















