La Antropóloga, Gabriela Recagno brindó nuevos detalles sobre la ceremonia de la Capacocha realizada en el volcán donde se hallaron a La Doncella, El Niño y La Niña.
En el marco de la política científica impulsada por la Dirección del Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), el Área de Investigación, en articulación con un equipo internacional, alcanzó importantes avances para profundizar el conocimiento sobre la ceremonia de la Capacocha realizada en el Volcán Llullaillaco.
La Antropóloga, Gabriela Recagno, en diálogo con Profesional explicó que la Capacocha era una ceremonia muy especial: “era la máxima ofrenda que se le podía hacer a los Dioses, es decir una vida humana. Para los incas el concepto de la vida y la muerte era totalmente distinto al que tenemos nosotros, entonces el sacrificio que se realizaba a los niños en los Apus sagrados no significaban un final sino un viaje para encontrarse con los dioses y sus ancestros”.
Los Niños de Llullaillaco son la Doncella de 15 años, El Niño de 7 y La Niña del Rayo de 6, fueron un descubrimiento muy importante por su estado de conservación casi perfecto. Fueron hallados en 1999 en la cima del volcán homónimo (a 6.739 msnm), se conservan excepcionalmente en el MAAM (Museo de Arqueología de Alta Montaña)
Los resultados finales indicaron que la ceremonia de Capacocha del Llullaillaco, en la que la Doncella fue ofrendada a los dioses, se realizó entre 1462 y 1507, momento en que el incanato estaba gobernado por Topa Inca y Huayna Capac. Acotar fechas permitirá sumar nuevos elementos al debate sobre las motivaciones político-religiosas relacionadas con este complejo ritual realizado por los Incas.
“Esta datación se hizo específicamente para La Doncella, a través de muestras de coca, maíz y mandioca que formaban parte de las ofrendas que la acompañaban. Ahora tenemos que fechar El Niño y La Niña, porque no sabemos si fueron en paralelo los tres o si fueron en diferentes ceremonias”, comentó Racagno.
Además, adelantó que se realizarán estudios genéticos de los niños para determinar a qué etnia pertenecían, si bien se estima que eran de la región dónde fueron hallados.
“Se continúa investigando para conocer qué significó esta Capacocha, por qué se realizó, quiénes la realizaron y qué buscaban los incas”, comentó Racagno sobre el trabajo que se está realizando y sobre los nuevos descubrimientos en torno a la ceremonia ancestral en el Llullaillaco.
Por último, destacó el trabajo que viene realizando el MAAM para posicionarse como un centro de investigación a nivel internacional: “el equipo de científicos es un honor y un orgullo tenerlos en Salta y un patrimonio para el mundo”.
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