El organismo europeo cuestionó la decisión de habilitar al delantero de Estados Unidos para los octavos de final del Mundial 2026 y advirtió que la medida compromete la credibilidad del torneo al apartarse de las normas disciplinarias.
La UEFA cargó con dureza contra la FIFA después de que el organismo rector decidiera dejar sin efecto la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, quien podrá disputar el duelo de octavos de final frente a Bélgica pese a haber sido expulsado en el partido anterior.
A través de un comunicado, la entidad europea calificó la resolución como “inaudita, incomprensible e injustificable” y sostuvo que decisiones de este tipo ponen en riesgo la confianza en el torneo.
“El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son el pilar de una competición justa, honesta y transparente“, afirmó.
La UEFA remarcó que, aunque algunas normas pueden admitir interpretaciones, en este caso no existe margen de duda, ya que la suspensión automática tras una tarjeta roja está claramente contemplada en los reglamentos. Además, alertó que ignorar ese criterio crea un precedente que obligaría a tratar futuros casos de la misma manera, afectando el desarrollo de la competencia.
La controversia surgió luego de que la FIFA aplicara el artículo 27 de su Código Disciplinario para suspender de oficio la sanción impuesta a Balogun, expulsado por una dura entrada sobre Tarik Muharemovic en el encuentro contra Bosnia-Herzegovina.
La medida fue celebrada por autoridades de Estados Unidos. El presidente Donald Trump agradeció a la FIFA “por hacer lo correcto” y revertir lo que describió como “una gran injusticia”. En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, consideró que la expulsión había perjudicado a la selección estadounidense.
Por su parte, la Federación Belga de Fútbol expresó su sorpresa y recordó que el reglamento del Mundial establece que una tarjeta roja conlleva automáticamente la suspensión para el siguiente partido.




















