Donald Trump iniciará el “Proyecto Libertad” para asistir a buques atrapados en la zona del conflicto con Irán. La Casa Blanca la presenta como una acción humanitaria, pero el movimiento sube la tensión en una ruta clave del petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el inicio de un operativo para escoltar embarcaciones de terceros países que permanecen varadas en el estrecho de Ormuz, en medio del bloqueo impuesto por Irán en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
La iniciativa, denominada “Proyecto Libertad”, comenzará este lunes y apunta a facilitar la salida segura de buques que no están involucrados en el conflicto, pero que quedaron atrapados por las restricciones en la zona. Según explicó el mandatario, varios países solicitaron asistencia ante la imposibilidad de continuar con sus operaciones comerciales.
“Naciones de todo el mundo, la mayoría ajenas al conflicto de Medio Oriente, han solicitado ayuda de Estados Unidos para sacar sus embarcaciones”, sostuvo el primer mandatario norteamericano, al tiempo que remarcó que esos barcos están siendo retenidos “sin tener absolutamente nada que ver con la situación actual”.
El plan contempla un esquema de acompañamiento naval para garantizar la evacuación de las embarcaciones y sus tripulaciones. Desde la Casa Blanca aseguraron que el objetivo es permitir que retomen sus actividades con normalidad, luego de semanas de parálisis en una zona clave para el comercio global.
Trump insistió en que se trata de una acción de carácter humanitario. “Se trata de un gesto humanitario por parte de Estados Unidos, de los países de Medio Oriente y, en particular, de Irán”, afirmó.
En esa línea, remarcó que la prioridad es la seguridad de las tripulaciones, muchas de las cuales enfrentan problemas por la falta de suministros básicos tras quedar detenidas en altamar.
Sin embargo, el anuncio también incluyó una advertencia directa. El presidente estadounidense dejó en claro que cualquier intento de obstaculizar el operativo tendrá consecuencias. “Si ese proceso humanitario es interferido, lamentablemente deberá ser respondido con firmeza”, señaló.
La medida se da en un contexto de alta tensión en la región, luego de que Irán restringiera el paso de embarcaciones no alineadas con sus intereses y estableciera condiciones para su circulación. Esto afectó de lleno el tránsito en el estrecho, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.




















