El “Xeneize” cortó una racha de tres partidos sin ganar gracias a su flamante incorporación. Aire para Úbeda y a pensar en Gimnasia (M).
Boca inició su camino en la Copa Argentina venciendo a Gimnasia de Chivilcoy. Fue triunfo por 2-0 en Salta por los 32avos de final del torneo federal para cortar una racha de tres partidos seguidos sin ganar.
Hay motivos para sonreír en el Xeneize: Adam Bareiro debutó con gol. El último en hacerlo, también por Copa Argentina, fue el italiano Daniele De Rossi. Pero un jugador de Boca no marcaba dos goles en su primer partido en el club desde el Beto Acosta en 1993 ante Mandiyú.
Tardó en llegar, pero Boca abrió el marcador antes del entretiempo con una buena conexión por la izquierda que definió el paraguayo. Justo cuando el Lobo se ilusionaba con irse empatado al descanso.
La flamante incorporación desde el Fortaleza de Brasil aumentó la cuenta en el complemento para que el conjunto de Claudio Úbeda gane ambos tiempos.
Aire para que el técnico trabaje. Al Sifón no le queda mucho más crédito en el banquillo y la presión en el puesto va en aumento tras las flojas presentaciones de su equipo. Luego de este compromiso por Copa Argentina el sábado recibirá a Gimnasia de Mendoza de local y entre semana visitará a Lanús, que tiene mente y cuerpo pensando en la Recopa Sudamericana con Flamengo.
Bareiro se ganó el puesto de centrodelantero en un partido por sobre Edinson Cavani, quien quedó en offside al ser el único jugador del plantel en no viajar para apoyar a sus compañeros en el charter que puso a disposición el propio capitán, Leandro Paredes.




















