El memorándum incluiría una tregua de 60 días, la reapertura completa del estrecho de Ormuz y el compromiso de Irán de no fabricar armas nucleares.
Negociadores de Estados Unidos e Irán cerraron este jueves un principio de acuerdo para establecer una tregua de 60 días y negociar el futuro nuclear de Teherán. Sin embargo, el borrador todavía necesita la firma de Donald Trump y la aprobación de la cúpula del gobierno iraní. Los medios estatales iraníes salieron a negar que el documento esté cerrado.
El eje central del acuerdo exige la reapertura completa del estrecho de Ormuz y el retiro de todas las minas en un máximo de 30 días, además del compromiso escrito de Irán de no fabricar armas nucleares. A cambio, Washington descongelaría fondos iraníes y levantaría progresivamente sus sanciones.
El secretario del Tesoro Scott Bessent trasladó la responsabilidad al presidente: “Quizá tenemos los principios de un acuerdo… Todo depende de lo que el presidente Trump quiera hacer. Es una decisión que debe tomar el presidente Trump”. La Casa Blanca evitó dar confirmaciones tajantes.
La expectativa diplomática choca con la realidad militar. Las fuerzas estadounidenses bombardearon un centro de lanzamiento en Bandar Abbas tras derribar cinco drones iraníes en el estrecho de Ormuz. En respuesta, la Guardia Revolucionaria disparó un misil balístico contra una base estadounidense en Kuwait, que fue interceptado pero que el Ministerio de Exteriores iraní calificó de “agresión flagrante”.
El memorándum también exige poner fin a la guerra entre Israel y Hezbollah en el Líbano, un punto que ya generó roces entre Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Si el acuerdo avanza, la situación regional volvería prácticamente al mismo punto donde estaba antes del 28 de febrero, cuando Estados Unidos lanzó la primera ofensiva.




















