El financista cercano a Claudio “Chiqui” Tapia negó maniobras ilegales, detalló cómo operaba durante el cepo de Alberto Fernández y aseguró que trabajaba con fondos propios pese a las causas por lavado y asociación ilícita.
En medio de varias investigaciones judiciales, Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas, explicó su operatoria durante las restricciones cambiarias y rechazó las acusaciones en su contra.
Según sostuvo, su negocio se basaba en la diferencia entre compra y venta de divisas: “Sacaba diez pesos de cada dólar”.
El empresario, en diálogo con LN+, afirmó que operaba con cuentas en bancos locales y que realizaba transacciones diarias importantes, llegando a mover hasta US$500 mil por jornada.
En ese esquema, indicó que tributaba el impuesto a las Ganancias, por lo que una parte de esa ganancia quedaba en manos del fisco.
Las causas en su contra investigan presuntas irregularidades vinculadas a operaciones en el mercado oficial y su posterior venta en circuitos paralelos.
Uno de los expedientes se originó tras una denuncia de la Unidad de Información Financiera durante el gobierno de Alberto Fernández, mientras que otros avanzan en distintos juzgados federales.
Vallejo insistió en que no cometió delitos: “Yo no pude haber lavado dinero porque para lavar dinero tuve que haber agarrado plata de terceros y yo no agarré”. También calificó la causa como “tirada de los pelos” y afirmó que “está atada con un montón de artimañas”.
Además, remarcó que los préstamos otorgados a clubes de fútbol se hicieron con capital propio. “Yo no toco fondos de terceros”, reiteró, y agregó que sus oficinas permanecen cerradas por orden judicial y pidió que la investigación “actúe como corresponde”.




















