El presidente de Estados Unidos destacó el gesto del gobierno venezolano como un avance en la “búsqueda de la paz”, mientras anunció millonarias inversiones energéticas y mantuvo la alerta militar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su gobierno decidió cancelar un segundo ataque contra Venezuela luego de que las autoridades del país sudamericano liberaran a un grupo de presos políticos. El mandatario calificó la medida como un “gesto muy importante e inteligente” y la enmarcó dentro de la “búsqueda de la paz”.
En paralelo, explicó que ambos países avanzan en un esquema de cooperación para la recuperación del sector petrolero y gasífero venezolano, al que describió como “mucho mayor, mejor y más moderna”.
Según señaló, este nuevo escenario llevó a reconsiderar una ofensiva que ya estaba preparada, aunque aclaró que las fuerzas estadounidenses seguirán desplegadas por razones de seguridad.
El jefe de Estado también adelantó que grandes compañías energéticas destinarán al menos 100 mil millones de dólares en inversiones en Venezuela y anunció reuniones en la Casa Blanca con representantes del sector.
En Caracas, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, confirmó la decisión oficial. “El gobierno bolivariano, junto a las instituciones del Estado, ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras”, afirmó, y sostuvo que se trata de un aporte a la estabilidad: “Considérese este gesto del gobierno bolivariano, de amplia intención de búsqueda de la paz”.
La medida llega días después de la operación estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Organizaciones de derechos humanos como Foro Penal denuncian que aún hay al menos 863 personas detenidas o perseguidas por razones políticas y exigen una amnistía general.




















