Luego del operativo militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro en Caracas, el mandatario norteamericano buscará controlar la transición política del poschavismo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión internacional al advertir que su país se encuentra preparado para ejecutar una nueva ofensiva militar en Venezuela si las circunstancias lo exigen. La declaración se produjo horas después de confirmar la captura del dictador Nicolás Maduro durante un operativo estadounidense llevado a cabo en plena madrugada en Caracas.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, en Florida, el premier norteamericano brindó una conferencia de prensa en la que defendió el accionar militar y destacó la precisión de la misión. “Estamos listos para una segunda ola de ataques en Venezuela si es necesaria”, afirmó, al tiempo que subrayó que la operación fue “extraordinaria” y ejecutada sin bajas estadounidenses.
El presidente norteamericano elogió con énfasis el despliegue militar que permitió la captura del dictador. “Fue una operación extraordinaria en Venezuela. Fue la fuerza que se utilizó para traer al dictador Maduro. Este fue un ataque en suelo muy parecido a lo que fue la eliminación de las fuerzas iraníes el año pasado”, comparó, al tiempo que detalló que la detención se produjo “en la mitad de la noche”, en medio de un apagón casi total en Caracas.
“Estaba oscuro. Las luces de Caracas se apagaron en gran medida debido a cierta experiencia que tenemos”, relató Trump, quien confirmó que Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores. “Ambos tendrán que enfrentar a la justicia de Estados Unidos. Fueron acusados en Nueva York por una campaña mortal del narcotráfico”, subrayó.
Según el mandatario, el operativo se llevó adelante en “una fortaleza militar fortificada en el corazón de Caracas” y contó con la coordinación de múltiples agencias estadounidenses. “Somos un país respetado nuevamente. Estas operaciones se dieron en colaboración con las diferentes fuerzas de Estados Unidos”, afirmó, y destacó que no hubo bajas ni daños en las filas norteamericanas.
“Lo que se vio esta noche fue impresionante. Ningún servicio de los Estados Unidos fue afectado. No hubo pérdidas de miembros militares ni de equipos. Tenemos el mejor equipo militar del mundo”, celebró Trump, rodeado de su gabinete de seguridad.
En uno de los pasajes más polémicos de la conferencia, el presidente aseguró que Estados Unidos tendrá un rol directo en el futuro inmediato del país caribeño. “Vamos a estar a cargo de Venezuela hasta que haya una transición importante, hasta que esté a salvo y seguro”, sostuvo, y prometió que Washington buscará “paz y libertad para el pueblo venezolano”.
Trump afirmó además que cuenta con “evidencia aplastante” sobre los delitos cometidos por Maduro y remarcó que el objetivo del operativo fue estrictamente judicial. “Fue un ataque por la justicia. Ahora nuestro hemisferio está mucho más seguro”, concluyó, tras agradecer especialmente a los generales que participaron de la misión.
Luego tomó la palabra el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien calificó la operación como un hecho sin precedentes. “Hemos sido testigos de la valentía y la precisión de este trabajo. Ningún país en el mundo está siquiera cerca de haber hecho una operación como esta”, afirmó, y sostuvo que la captura de Maduro responde a una estrategia más amplia contra el narcotráfico internacional.




















