La moción de censura sobre el ahora expresidente interino tuvo 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Así se va el séptimo presidente que tuvo el país sudamericano en tan solo 10 años. Quién lo sucederá.
Este martes el Congreso de Perú destituyó al presidente interino del país sudamericano, José Jeri, por presunto tráfico de influencias. Se trata del octavo presidente que tuvo dicha nación en los últimos 10 años.
La decisión parlamentaria se tomó a pocos meses de las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo el 12 de abril en Perú. Todavía no se escogió quién será el nuevo presidente interino.
José Jeri, un político de perfil derechista, había asumido el poder el 10 de octubre del año pasado para reemplazar a su predecesora Dina Boluarte, quien había sido nombrada también como titular provisional del Ejecutivo peruano tras la remoción de Pedro Castillo, elegido en 2021 como jefe de Estado, en diciembre de 2022.
Tras la decisión tomada por el Congreso, Perú estará sin presidente al menos por 24 horas. En ese lapso, el encargado de la Presidencia peruana será el titular del Poder Legislativo, erigido en un actor político cada vez más fuerte en las últimas décadas al haber destituido a varios presidentes en los últimos 10 años: a Neri, Boluarte y Castillo hay que sumar a Pedro Pablo Kuszcinski en la lista de los caídos.
La figura favorita por el parlamento para reemplazar a Jeri es la derechista Maricarmen Alva, sin embargo, las distintas bancadas presentarán a sus respectivos candidatos a ejercer como presidente provisional hasta la asunción de un nuevo gobierno electo. La votación será este miércoles.
Por qué removieron a Neri
El Congreso peruano destituyó a José Jeri a través de una moción de censura, que la Constitución del país sudamericano deja como un instrumento accesible al parlamento ya que solo hace falta una minoría simple para llevarla a cabo frente a mandatarios interinos.
Jeri quedó bajo la picota de la Justicia y el Legislativo debido a una serie de escándalos de corrupción que salpicaron a su breve gobierno, como una reunión “semiclandestina” que mantuvo con empresarios chinos contratistas del Estado y de la propia oficina presidencial.




















