El informe forense determinó que la víctima presentaba más de 40 lesiones y murió por asfixia mecánica mixta, incompatible con una caída accidental, tal como plantea la defensa.
En el inicio del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras en el country El Tipal, en Salta en agosto del 2023, José Eduardo “Jota” Figueroa —único acusado por el crimen— sostuvo que la muerte de su esposa ocurrió durante un forcejeo y negó haber tenido intención de matarla. Su declaración grabada fue reproducida en la sala y estuvo atravesada por referencias a la crisis matrimonial, los celos y el deterioro del vínculo en los meses previos al hecho.
“Con Mer vivimos muchos años juntos. Tuvimos momentos lindos, como cuando nacieron nuestros hijos, y momentos malos, como algunas infidelidades”, recordó al comenzar su relato. Según su versión, ambos habían intentado recomponer la relación, aunque él empezó a percibir “cambios” en la actitud de su esposa.
El acusado aseguró que la situación se agravó cuando sospechó de una nueva relación extramatrimonial. “Empecé a notar distancia, me dejaba de lado. Empecé a sospechar que ella podría estar con otro hombre”, declaró. Incluso afirmó que llegó a seguirla y enfrentarla. “Ella me aceptó que estaba con otro tipo y no me dijo quién era. Quería que la separación fuera tranquila”, sostuvo.
Figueroa explicó que ese episodio lo afectó profundamente y que comenzó a tomar pastillas para dormir. Según dijo, la mañana del crimen se encontraba bajo los efectos de esa medicación y atravesaba un estado de angustia.
La discusión previa al crimen
El imputado situó el episodio fatal en el baño del dormitorio principal de la vivienda familiar. Relató que todo comenzó con una discusión cotidiana, vinculada a la dinámica familiar.
“Le dije: ‘Te la pasás afuera, ¿de qué te quejás?’. Y ella me dijo: ‘Bueno, en algún lado la tengo que pasar bien’. Me nublé, la agarré como para zamarrearla”, declaró.
Según su versión, ambos forcejearon y cayeron dentro de la bañera
“Nos fuimos agarrados contra el baño, forcejeamos y nos caímos en la bañera. No sé cuánto pasó. Me levanto y ella no se movía”, afirmó.
El acusado sostuvo que intentó incorporarla sin éxito y que, al verla inmóvil, pensó en suicidarse. “Nunca tuve intención de matarla a Mer”, insistió.
El vínculo con la familia de la víctima
Durante su exposición, Figueroa también recordó la relación cercana que mantenía con los familiares de su esposa, a quienes describió como parte central de su vida.

“Durante esos años la familia Kvedaras fue mi familia. Me trataron como hijo, como un hermano”, expresó conmovido ante el tribunal.
Según su relato, ese lazo hacía aún más dolorosa la crisis matrimonial que atravesaban.
El traslado del cuerpo y el mensaje de despedida
Tras el episodio, Figueroa admitió haber arrastrado el cuerpo por los brazos, tomar un cuchillo de la cocina y salir de la vivienda con la cartera de su esposa y los celulares. También dijo que intentó buscar un arma en la casa de su padre, dentro del mismo country, pero desistió al advertir movimiento en el lugar.
Luego condujo hasta un terreno baldío dentro del barrio privado, donde envió mensajes a su madre y a su suegra para que cuidaran a sus hijos.
“Eso me preocupaba. Me corté por todos lados. Nunca tuve intención de matarla”, reiteró.
El contraste con la acusación
La fiscalía sostiene una hipótesis completamente distinta. Según la reconstrucción oficial, Mercedes Kvedaras fue golpeada, reducida y asfixiada de manera intencional en el baño de la vivienda, en un contexto de violencia atravesado por celos y control.
El informe forense determinó que la víctima presentaba más de 40 lesiones y murió por asfixia mecánica mixta, incompatible con una caída accidental, tal como plantea la defensa.

Para los investigadores, el ataque ocurrió entre las 8 y las 9 de la mañana del 4 de agosto de 2023, luego de que el hijo de la pareja saliera hacia la escuela. Después del hecho, Figueroa trasladó el cuerpo en su camioneta hasta un sector descampado dentro del country, donde más tarde fue encontrado.
El juicio continuará durante las próximas semanas y se espera la declaración de decenas de testigos entre familiares, vecinos, policías y peritos.




















