Los abogados del mandatario habían sugerido que el proceso era “nulo” porque él ya había presentado su renuncia como líder del Poder Ejecutivo, pero el Senado desacreditó la maniobra.
En medio de la crisis política y económica que atraviesa Paraguay por el corralito impuesto por uno de los bancos más importantes del país, que retuvo los ahorros y sueldos de millones de ciudadanos, el Congreso reanudó el juicio político contra Santiago Peña.
Por su parte, el mandatario envió a sus abogados Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, a Senado para desestimar el proceso en su contra y que se acepte su renuncia al cargo como titular del Poder Ejecutivo paraguayo.
De hecho, uno de sus representantes puso como ejemplo el caso del exministro de la Corte Suprema de Justicia, Felipe Paredes, al que le admitió la renuncia para cerrar el proceso.
“El requisito para el juicio político es ser funcionario. Cesa cuando el funcionario renuncia. Es como demandar a un señor que ya te pagó”, señaló ante los legisladores el letrado. Sin embargo, el Senado aprobó por unanimidad la incorporación de las pruebas presentadas por la comisión de fiscales acusadores de Diputados contra el presidente Santiago Peña. Por lo que avanza el juicio político.
Mientras tanto, el gobierno de Peña sigue desmantelándose, este viernes presentaron sus renuncias el jefe del Gabinete Civil de Paraguay, Javier Giménez; el asesor jurídico de la Presidencia, Roberto Moreno, y el ministro del Interior, Enrique Riera.
Los funcionarios aclararon que su decisión fue aceptada por el mandatario Santiago Peña, en medio de la crisis por el cierre privado Ueno Bank, que congeló los activos de casi el 50% de la población del país vecino.




















