La administración de Javier Milei descolgó las obras históricas por motivos estructurales y estudia reemplazarlas con figuras de próceres o íconos populares, en una nueva señal de su “batalla cultural”.
La Casa Rosada vivió esta semana un cambio simbólico: la réplica del histórico retrato de Juan Domingo Perón y Eva Duarte, ubicada en la antesala del Salón Eva Perón, fue retirada por orden del Gobierno nacional.
La decisión, confirmada a Infobae por fuentes oficiales, se enmarca en un pedido de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, que también dispuso el retiro del ploteo del glaciar Perito Moreno del mismo pasillo, obra del artista argentino, Helmut Ditsch, quien se pronunció en contra de los cambios en ley de glaciares.
El argumento oficial se centra en “fallas estructurales” detectadas en las obras y en la posibilidad de que los cambios de temperatura afecten su conservación.
Los cuadros descolgados, copias de originales de Ditsch y Numa Ayrinhac, fueron enviados al Museo del Bicentenario para su preservación y eventual restauración.
Con las paredes vacías, el Ejecutivo analiza reemplazos que incluyan próceres argentinos como Sarmiento, Belgrano o Alberdi, aunque la figura de Lionel Messi lidera las preferencias internas.
En paralelo, se estudia sustituir el paisaje del glaciar con una gigantografía de las Cataratas del Iguazú, cercana al despacho del secretario de Prensa, Javier Lanari, oriundo de Misiones.
La medida se suma a una serie de acciones previas de “reordenamiento” en espacios públicos, como la retirada de bustos y fotos de Eva Perón y Néstor Kirchner en dependencias de ANSES y la quita de la gigantografía de Kirchner en el patio de la exESMA.
Fuentes oficiales sostienen que estas acciones buscan preservar la “historicidad y coherencia del espacio”, pero también reflejan la estrategia del gobierno de Milei de marcar distancia con símbolos del kirchnerismo, profundizando la “batalla cultural”.




















