La actual primer ministro convocó a dicho proceso electoral para reafirmar el poder de su Gobierno ante un parlamento fragmentado. Los resultados ratifican su popularidad.
La primer ministro ultraconservadora Sanae Takaichi está ganando con su Partido Liberal Democrático (PLD) las elecciones generales que se celebraron este domingo en Japón.
Se trata de un proceso electoral anticipado impulsado principalmente por el oficialismo en el que buscó y estaría logrando consolidar su poder en un parlamento marcado por la fragmentación.
En este marco, la mayoría del electorado nipón se volcó a votar por el oficialista Partido Liberal Democrático (PLD), que está consiguiendo entre 274 y 328 escaños en una asamblea compuesta por 465 parlamentarios, de acuerdo con proyecciones de la cadena pública NHK basadas en encuestas de boca de urna.
De esta manera, el PLD consigue continuar al frente del Gobierno tras décadas de gestión ininterrumpida, esta vez bajo una dirección ultraconservadora expresada en el liderazgo de Takaichi, que se diferencia de los primeros ministros que le precedieron, de perfil mayormente moderado o de centro-derecha.
Para la primer ministro, los resultados ponen de relieve un respaldo a sus políticas de gobierno con eje en lo fiscal y el aumento de la productividad económica.
Una vez confirmada la victoria y la mayoría absoluta sobre las demás formaciones políticas, el próximo paso del Gobierno ultraconservador de Takaichi será reformar la Constitución de Japón



















