El conductor de una unidad de SAETA registró 1,4 gramos de alcohol en sangre. El siniestro ocurrió cuando se dirigía a iniciar su recorrido y volvió a encender las alarmas por el consumo de alcohol al volante en Salta.
Un chofer del transporte público urbano fue protagonista de un grave episodio este lunes por la mañana en pleno centro de Salta, cuando perdió el control del colectivo y chocó contra un poste de alumbrado. Tras la intervención del personal de Seguridad Vial, se confirmó que el conductor dio positivo en el test de alcoholemia, con una graduación de 1,4 gramos de alcohol en sangre.
La situación fue confirmada por Oscar Rearte, director de Seguridad Vial de la Provincia, quien explicó en diálogo con Radio Salta que se trató de un colectivero perteneciente a la línea 3 Troncal de SAETA. Según precisó, el vehículo no transportaba pasajeros al momento del choque y el conductor se dirigía al punto de partida para comenzar su primer recorrido del día.
“La intervención se dio luego de que ya se había producido la colisión con un poste del tendido eléctrico. Al realizar el test correspondiente, se detectó esa graduación alcohólica”, detalló Rearte, quien subrayó la gravedad del hecho, teniendo en cuenta que se trata de un trabajador que estaba a minutos de iniciar su jornada al frente de una unidad de transporte público.
El funcionario vinculó este episodio con el aumento de siniestros viales graves registrados en la provincia. Indicó que las muertes por accidentes de tránsito en enero prácticamente se duplicaron en comparación con el mismo período del año pasado y remarcó que los principales factores son el exceso de velocidad y el consumo de alcohol.
En ese contexto, Rearte mencionó casos recientes que reflejan la magnitud del problema, como conductores detectados con 2,43 gramos de alcohol en sangre en Santa Lucía, 3,53 gramos en un motociclista sobre ruta 21 y recordó que Salta registró una de las alcoholemias más altas del país, con un motociclista de General Güemes que superó los 3 gramos.
“Venimos detectando, de manera sostenida, graduaciones muy altas, por encima del 1.0, especialmente los fines de semana”, advirtió. Según datos oficiales, alrededor de 200 conductores alcoholizados son sancionados cada fin de semana, una cifra que se mantiene desde hace más de un año.
Si bien destacó que los controles se intensificaron durante el verano y que los operativos se realizan los siete días de la semana bajo el régimen de tolerancia cero, Rearte reconoció que el desafío sigue siendo cultural: “Las multas no están logrando disuadir a quienes manejan alcoholizados. El problema es la falta de concientización”.
Fuente: El Tribuno




















