El clásico salteño terminó 1 a 1 en el tiempo reglamentario y se definió desde los doce pasos, donde el Cuervo fue más efectivo y celebró ante una multitud en el estadio Padre Ernesto Martearena.
Central Norte se adueñó de la Copa Revancha al imponerse por penales a Juventud Antoniana en el estadio Padre Ernesto Martearena, luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos. El clásico volvió a convocar a miles de hinchas y tuvo un desenlace cargado de tensión y emoción.
El inicio fue favorable a Central Norte, que salió decidido a imponer condiciones. Esa presión tuvo premio temprano: tras un saque largo del arquero Enzo Vázquez y un despeje fallido de Maximiliano Vargas, la pelota le quedó a Tiago Taoba, quien asistió a Kevin Fernández para el 1-0 del azabache y el primer estallido en las tribunas.
Con el correr de los minutos, Juventud Antoniana logró equilibrar el trámite y en el complemento encontró el empate. Pedro Muné apareció en el área para aprovechar una de las chances del santo y decretar el 1-1, marcador que se mantuvo hasta el pitazo final.
Con la igualdad consumada, la definición llegó desde el punto penal. Allí, Central Norte mostró mayor templanza y efectividad para imponerse 4-3, asegurando el trofeo ante su clásico rival.
Más allá del resultado, el encuentro funcionó como una exigente prueba de preparación para ambos equipos. El Cuervo, conducido por Adrián Bastía, sumó un envión anímico de cara a la Primera Nacional, mientras que Juventud Antoniana, dirigido por Germán Noce, dejó señales positivas en el armado de su plantel para el Federal A. El clásico, fiel a su historia, volvió a regalar intensidad, emoción y una definición hasta el último penal.
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