TRIBUNA DESPIERTA


Libertad y compulsión de los medios alternativos de comunicación

Por Luis María Quintana Villacorta

Frente a una práctica exclusiva y excluyente, los medios digitales conforman una excelente alternativa donde el ejercicio efectivo del derecho a la expresión es privilegio de pocos.

Libertad y compulsión de los medios alternativos de comunicación

En la actualidad la tecnología ha avanzado de manera notable en el campo de la información. En este sentido los medios de comunicación han cobrado un rol de importancia en tiempos de neoliberalismo y globalización. Esto no es una novedad, pero hay que destacar y reiterarlo porque hoy más que nunca son ellos quienes organizan gran parte de nuestra vida social.

Claro está que el rol que ocupan los convierte en legitimadores de los acontecimientos y las ideas; establecen la agenda de lo que es o no noticia, lo que es tema de debate, lo que es importante; los medios masivos de comunicación se han convertido en los principales espacios de representación e interacción social. Sin ir más lejos, la escena política se construye en ellos.

En lo que atañe a la propiedad de los mass-media, ella se ha constituido, ya sea a nivel mundial, continental, regional o nacional en un verdadero monopolio que es manejado por industrias o consorcios de alta influencia económica y política. Así pues la extrema privatización existente también en este campo ha generado una restricción significativa de la oferta de programas, de información de servicio y desarrollo social.

La tecnología avanza notablemente en el campo de la información y las comunicaciones. No obstante, el desarrollo tecnológico a mi entender no ha facilitado la pluralidad sino la concentración de la propiedad y de las licencias de las transmisiones, esto es, tenemos más transmisores y más receptores, menos acceso, y menos participación en la propiedad y el control de los medios.

Los medios comerciales promueven sólo un tipo de cultura: LA DEL MERCADO NEOLIBERAL. Entonces la competencia y la comercialización se absolutizan y pretenden convertirse en los nuevos referentes de la vida personal y cultural, exacerbando el individualismo y la carrera por triunfar y poseer.

En esta modernidad líquida, en esta instantaneidad, en el marco de estas condiciones de comunicación y sociabilización líquida ¿qué espacios ocupan los medios alternativos de comunicación? ¿se discute este tema en Salta o en la región?

En lo concerniente a las reglamentaciones legales de las comunicaciones y del uso de los medios, esto es, en la mayoría de los países  latinoamericanos las leyes vigentes o la ausencia de los mismos, se convierten en serias limitaciones para el desarrollo de otros medios de comunicación con propuestas diferentes a las predominantes.

En el marco de esta problemática y de estas condiciones se pretende reimpulsar nuevas ofertas, nuevos servicios de comunicaciones alternativos. La temática despierta al debate ya que nos exhorta a la reflexión: ¿qué es ser alternativo?, alternativo a la propaganda oficial, al periodismo comercial, a los medios vigentes. Preguntas que en esta instantaneidad comunicacional y líquida surgen debido a la cantidad de herramientas.
La tecnología construye su torre de Babel y constituye su discurso, oferta que responde a la exigencia y retos de  estos tiempos: la fórmula es a mayor velocidad mayor comunicación instantánea , inmediata y fluida. En este contexto: ¿qué espacio queda para el diálogo? y ¿en qué consiste la novedad de la experiencia comunicativa? ¿de dónde deriva su necesidad?

La sociedad engloba hombres y mujeres que no forman parte del poder establecido, esto es, ni del poder económico, ni del poder militar y religioso, ni del poder de los grandes monopolios de comunicación social. Entonces lo alternativo propone hacer valer ese derecho para el conjunto de la sociedad, democratizando la palabra hablada y escrita como así también la imagen visual.

Lo anterior supone que haya medios de comunicación orientados a posibilitar la expresión real de las personas y grupos excluídos . Medios que se constituyen en espacios de expresión de los movimientos sociales, derechos de la mujer , ecológicos etc, etc, etc.

Frente a una práctica exclusiva y excluyente, los medios digitales conforman una excelente alternativa donde el ejercicio efectivo del derecho a la expresión es privilegio de pocos, el medio digital propone hacer valer ese derecho para el conjunto de la sociedad, democratizando la palabra. En otras palabras acá la participación no es, ni un recurso para asegurar altos niveles de audiencia y circulación, menos una estrategia mercantil rentable. El propósito principal es hacer público el sentir y el hacer de la ciudadanía.

Por consiguiente la comunicación digital es fundamentalmente participativa al menos por dos razones: primero porque rompe el esquema unidireccional y elitista de información dominante y segundo porque favorecer la participación de la comunidad en el ámbito político, social, económico y cultural, ya que perceptor colectivo asume un papel protágonico en mencionado proceso.


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