CRÓNICAS DESPIERTAS


Boca a lo Boca -Venció 2 a 1 a Tigre

Por Redacción Ciudad Despierta

Barrios fue el corazón del equipo y contagió a sus compañeros para lograr un triunfo agónico. Lo siguió Jara, el héroe, en una actuacióncon varios puntos altos, a pedir de Guillermo.

Boca a lo Boca -Venció 2 a 1 a Tigre

Es posible, muy posible, que desde el punto de vista aritmético a la hora de las cuentas finales dos puntos más o dos puntos menos en nada mellen la victoriosa marcha de Boca en la Superliga. Con el debido respeto a Talleres, a San Lorenzo y a los demás, nada parecería indicar o sugerir que el título irá más allá de la Ribera.

Ahora, desde la perspectiva de lo que representan tres puntos en particular, una victoria en particular, y sus circunstancias en particular, lo de ayer en la Bombonera tiene la dimensión de un universo.

Un universo emocional, pongamos, pero jamás cualquier universo y mucho menos emociones de rutina, porque aun cuando ganar en el quinto minuto de descuento siempre tiene un no sé qué a gran acontecimiento, hacerlo a 72 horas de una final como la que se avecina tiene un notable efecto multiplicador. ¿Multiplicador de qué? De confianza, de energía, de mentalidad ganadora, de juramentación, de cohesión: interna y extendida hacia la tribuna.

He ahí el valor del quite de Wilmar Barrios, de la asistencia de Wanchope Ábila, de la atropellada de Leo Jara. El valor de refundar los lazos de la bendita actitud, que sin reemplazar a la aptitud es condición indispensable del despliegue de la aptitud, o de las aptitudes de un Boca que, como bien lo desliza Guillermo BS, se siente urgido de recuperar su mejor versión.

No se trata, desde luego, de sugerir la fantasmagoría de que en el contraste de la explosión de Boca en la Bombonera y la tibieza, anoche afortunada, de River en Paraná ya se cifra el destino de la Supercopa Argentina. Ésa será otra historia y la página en blanco está igual a mano de tirios que de troyanos. Ahora, que a Boca le ha venido mejor ganarle a Tigre como le ganó y no a través de un confortable y tedioso 2-0, es un hecho que salta a la vista y cotiza con pretensión de mensaje y de señal.


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