TRIBUNA DESPIERTA


Triaca y su millón de amigos .. La Columna de Lanata..

Por Redacción Ciudad Despierta

Lo que falta en la administración es capacidad. No debiera ser una "cena de amigos"...Hasta cuando seguirá Triaca?

Triaca y su millón de amigos .. La Columna de Lanata..

En la reunión del gabinete del martes el ministro Triaca hizo un descargo puntual del escándalo: ya no del exabrupto con su empleada (un hecho menor, si se condenara por insulto yo mismo tendría perpetua), sino de la conducta propia y del gobierno en la intervención del SOMU. Un día antes, en conferencia de prensa, el Presidente había anunciado que dejarían sus cargos públicos los familiares de los ministros en funciones: el gobierno, de ese modo, se ponía –tarde- a la altura de la transparencia que le exige a los demás desde hace dos años. El hecho de que el anuncio sea, en sí, una buena noticia no debe hacernos olvidar que quienes ahora se irían del gobierno fueron tomados por ellos mismos. Lo que ahora está mal fue considerado, por ellos, bien en otra circunstancia.

El “caso Triaca” bien puede ser parte de esa circunstancia nueva. También lo es la serie de investigaciones judiciales sobre las actividades ilegales de los gremios. En el caso del SOMU, cambiar el robo descarado del Caballo Suárez por el acomodo prolijo de familiares del juez y del ministro no me parece apropiado. En enero pasado La Nación publicó detalles de las “designaciones políticas” de Triaca en el sindicato: --El hijo de su jardinero José Romano, de 23 años, empleado en la contaduría.

--Roberto Porcel, abogado de confianza del ministro, como director general, --Sergio Ramiro Tejada, cuñado del juez Canicoba, designado como interventor.

--Gregorio Laulhe Harguindeguy, hijastro de Guillermo Scarcella, amigo del juez Canicoba, nombrado en la obra social.

--Santiago Blanco Bermúdez, hombre de confianza de Canicoba, titular del área legal.

--El médico Pablo Garrido subinterventor, Virginia Olivera, Jorge Ceruli, etc.

Hay cargo duplicados, cobros superpuestos y más de 200 personas nombradas durante la gestión de Santiago Viola,designado por el juez, Jorge Alonso puesto por Triaca y Gladys González puesta por el Ejecutivo. Alonso y Viola renunciaron a los pocos meses por desacuerdos con González, aunque llegaron a tomar más de 45 personas. El resto, según una denuncia del vicepresidente de la Liga Naval, fue tomado por González.

“Necesitábamos gente de confianza” fue el argumento que Triaca expuso ante el gabinete. Más allá de la enorme cantidad de gente en la que confía, la excusa es ridícula. Si solo pudiera armarse un gobierno con gente de confianza viviríamos en la anarquía. Y aún así lo que falta en la administración es capacidad y no calidades como la confianza o la cercanía. Un gobierno no debiera ser una cena de amigos.

La “confianza” expresada a Triaca le ha servido, como se notara, al juez Canicoba, ya que nadie anunció que se lo someterá a investigación alguna por los nombramientos en una causa en la que intervino. Este diario recordó, el lunes, que las denuncias sobre nepotismo en la administración actual habían sido hechas por Periodismo para Todos en 2016. El traqueteo de la información es tal que yo mismo lo había olvidado.En aquel momento,claro, los que hoy lo cambian lo habían justificado.

Es cierto, la moral es dinámica y también lo son las necesidades de consenso. Triaca, el hombre del millón de amigos de confianza,no entraría sin embargo en este cambio de conducta sino solo a través de sus familiares y no de los cientos que tomó en el desembarco al SOMU.

El “cambio cultural” que el gobierno propone como desafío es hacia afuera y hacia adentro: uno y el otro se apoyan y se necesitan, uno es el apoyo moral del otro. La única manera de llevarlo adelante es la obligatoriedad del concurso público en todos los niveles de la administración. Y dejar a la gente de confianza como invitados a los almuerzos familiares.


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