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UCR "siglo XXI": renovación, baja de disidentes y ticket 2019

Por Redacción Ciudad Despierta

Un importante sector del centenario partido no apunta tanto a candidaturas este año, sino a reconquistar poder territorial. La teoría de una “Cámpora” oficialista. El Congreso, en la mira.

UCR "siglo XXI": renovación, baja de disidentes y ticket 2019

(NACIONAL, AMBITO).- Con el inicio de la campaña electoral 2017 y los primeros cruces inter e intra de los socios de Cambiemos (PRO, UCR y Coalición Cívica), un sector importante del radicalismo llevará a la cumbre partidaria de Villa Giardino del 24 y 25 de febrero un modelo "siglo XXI" que incluye una renovación de nombres y figuras, la desactivación de disidencias venenosas como la que lidera el bonaerense Ricardo Alfonsín, y la recuperación de poder territorial como prioridad antes que las candidaturas. El ojeo de un sector de la centenaria fuerza termina en 2019, con el ticket vicepresidencial. Veamos:

La renovación es una consecuencia de malas decisiones que llevaron a la UCR a perder territorio. Con el abrazo al PRO y la victoria en 2015, el partido tuvo una chance insuperable para reacomodarse en la crema del poder. "Lo increíble de nosotros es que el Presidente nos otorga ministerios y los radicales agarramos en un principio para después, a los pocos meses, disparar quejas por los pocos espacios otorgados. Para eso era mejor no aceptar, seguir en buenos términos y acompañar sólo desde el Congreso y las provincias que gobernamos", señaló a Ámbito Financiero un dirigente premium de esa fuerza.

Para un sector de la UCR "sería una irresponsabilidad no consolidar la maquinaria oficialista, más allá de las postulaciones y cargos", y descataron ante este diario que "es mentira que haya una intención del PRO de relegar al radicalismo de los lugares de poder".

La renovación implica la creación de una "Cámpora" de Cambiemos antes de 2019 para no queden los grupos juveniles de cada socio oficialista como simples anexos partidarios. "La idea de esa agrupación, sí; pero no su contenido y formas de manejo", detallaron. Algo de eso se escuchó días atrás durante el congreso de la Juventud Radical de distritos del norte que moderó el titular del Plan Belgrano, José Cano (Tucumán).

Otra pata de los cambios en el corto o mediano plazo son más estratégicos y tienen que ver con las decisiones que toma el partido cuando llega la repartija de cargos. Ahí, el láser apuntó al Congreso. "En 2013 llegaron diputados como Eduardo Costa (Santa Cruz), Cano (Tucumán), Julio Martínez (La Rioja), pero la vicepresidencia segunda de la Cámara le quedó a la mendocina Patricia Giménez por un acuerdo que había con el sector de Julio Cobos, mientras que la jefatura del bloque fue al -experimentado- cordobés Mario Negri. Es decir que ninguno de los mencionados al principio pudo mostrarse plenamente antes de 2015, y esos tres distritos podrían haberse ganado", aseguraron dirigentes top del partido.

El llamado de atención también corre en el Senado. "El jefe del interbloque de Cambiemos es -Ángel- Rozas, al igual que Negri en Diputados. Son excelentes personas y grandes dirigentes, pero es hora de mover algunas fichas antes de pedir más casilleros al PRO", expresaron algunos radicales. Para el primer caso se analiza, tal como adelantó este diario, la posibilidad de enroque con el valorado formoseño Luis Naidenoff. En cambio, el cordobés es clave para Casa Rosada, debido a que en varias oportunidades fue el único que alertó de errores parlamentarios.

Quien quedó en el medio de todo este embrollo es el asesor presidencial sin cargo Ernesto Sanz, clave a la hora de acercar a la UCR a Macri. La inquietud dentro del radicalismo no corre tanto por su estadía "en los dos lados del mostrador" -seno de Casa Rosada y del centenario partido-, sino por sus definiciones electorales en la cumbre del 24 y 25 de febrero de Villa Giardino (Córdoba). Algunos deslizan que su meta es la gobernación de Mendoza en 2019, espina en su currículum. Con menor fuerza aparece el acompañamiento en un futuro ticket presidencial.

El radicalismo se hartó del bonaerense Ricardo Alfonsín, después de los venenosos dardos que gatilló en las últimas semanas contra Casa Rosada. "Él y toda la gente que lo acompaña deberían pedirle disculpas a la UCR, pero en especial al vicegobernador Daniel Salvador, a quien dejaron solo desde que asumió junto a María Eugenia Vidal en la provincia", sentenciaron desde el partido.

Según este sector, "el entusiasmo de Alfonsín para criticar al Gobierno de Macri es cómodamente superior si se lo compara a los cuestionamientos dirigidos al exgobernador -kirchnerista- Daniel Scioli, que por ejemplo escondió muertos en las inundaciones de 2013". Además, lo calificaron como uno de los "grandes responsables" de dejar a la fuerza menguada en el principal distrito del país.

"Buenos Aires es una de las provincias donde más estragos se hicieron durante el kirchnerismo. En otros distritos, los dirigentes se cansaron de denunciar a los gobernadores otrora cristinistas y recibieron amenazas. ¿Cuántas hizo Alfonsín durante la época de Scioli?", preguntó otro dirigente premium.

La procesión radical ya tiene una posta para 2019: el casillero vicepresidencial, espacio que una línea del PRO pensó el año pasado, entre varias posibilidades, para un actual legislador peronista. Esa discusión sobre PJ sí o no también irritó a parte de la UCR. "En varias provincias hicimos en los últimos años acuerdos con justicialistas y nos fue bien, así que no entiendo ahora esta alergia electoral. Además, sólo basta mirar las escalas de poder actual para desterrar esa idea", deslizó un dirigente.


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